Menu
Publicado el 15 abril, 2021 por Laura Ortiz

Tiro con arco: cómo mejorar en este deporte

0 Comment


Desde el origen de nuestra especie, nuestros más antiguos antepasados ya utilizaban las flechas y lanzas como una herramienta de defensa y ataque, para cazar y defenderse de los depredadores, pero también de los enemigos. Al principio, estas flechas eran lanzadas con las propias manos, pero pronto se creó un arma que permitía aumentar la fuerza, la eficacia y la distancia con la que se podían lanzar las flechas. Así es como surgieron los primeros arcos, de los que se tiene constancia en nuestro país desde hace unos 40.000 años, gracias a las pinturas encontradas en varias cuevas. Tiempo después, los arcos comenzaron a utilizarse no solo para cazar animales, sino también con propósitos bélicos, una función que mantuvieron hasta la aparición de las armas de fuego, durante muchos siglos. Por fortuna, hoy el arco está alejado de toda esa connotación, y se ha quedado entre nosotros como una práctica deportiva en la que la concentración, la puntería y la pericia son las verdaderas protagonistas.

El tiro con arco es una práctica deportiva que lleva con nosotros desde hace siglos, aunque es cierto que en los últimos dos se ha convertido en un deporte mucho más extendido, ganándose la categoría de modalidad olímpica también. No es una disciplina fácil, ni mucho menos, aunque la simpleza del desarrollo de la mayoría de pruebas pueda hacernos creer que es así. El tiro con arco consiste sencillamente en lanzar una flecha contra una diana, ubicada a cierta distancia, y tratar de acertar lo más cerca posible del centro, donde la puntuación será máxima. Existen diferentes modalidades que cambian el tipo de arco, la distancia con respecto al objetivo o incluso la forma de lanzar las flechas, estando el tirador quieto o en movimiento. El obtener grandes resultados en esta disciplina tiene mucho que ver con el entrenamiento, con la propia pericia natural, pero también con el tipo de material que usemos para competir.

El mejor material de tiro con arco

practicar-tiro-con-arco-2

No debemos olvidar que el tiro con arco es una disciplina competitiva en la que estamos enfrentándonos a otros rivales, y por tanto, debemos imponernos a ellos. Cada cual tiene su estilo a la hora de lanzar, pero como en cualquier deporte, el material que utilicemos también es importante para obtener los mejores resultados y sacar todo el jugo a nuestro talento. Hablamos de contar con el mejor arco posible, uno profesional, de un material duro pero que a la vez se adapte a nuestra forma de lanzar. Las flechas también son importantes, aunque normalmente las suelen poner en la propia competición, para que no haya diferencia entre los diferentes participantes. Por último, tampoco nos podemos olvidar de los protectores para los dedos, el brazo y el pecho, que evitarán que suframos daños al lanzar las flechas.

Posición de los pies y postura del cuerpo

Otro de los detalles a tener muy en cuenta a la hora de depurar nuestra técnica con el arco y mejorar por tanto nuestros resultados es la posición corporal que vamos a acoger. Y es que la postura con la que lanzamos será definitoria de nuestro éxito o fracaso, ya que debemos estar bien concentrados en dar justo en el objetivo. La forma natural de lanzar es coger el arco con la mano opuesta al ojo dominante (usualmente la izquierda), para con la mano opuesta, sostener la flecha y tensar la cuerda. El cuerpo debe estar en posición perpendicular a la línea de tiro y al objetivo, con las piernas abiertas, en perpendicular a los hombros. Esa es la postura del arquero.

Sin embargo, conforme el principiante va mejorando y depurando su técnica, la postura se puede hacer más abierta en las piernas, lo que nos permitirá una mejor posición  para el tiro. Los arqueros profesionales suelen adelantar la pierna opuesta en unos 20 centímetros con respecto a la línea de tiro, para mejorar la precisión y encarrilar el lanzamiento. La manera de lanzar la flecha también será importantísima a la hora de obtener un buen resultado, por supuesto, y se consigue colocando el arco hacia el suelo y poniendo la flecha en la repisa del arco, para luego encajarla en la cuerda con el culatín. Una vez cargado, el arco se vuelve a levantar, y es entonces cuando el arquero apunta. Cuanto menos tiempo necesitemos para apuntar, mucho mejor, ya que podremos jugar con la tensión del tiro.

La distancia de tiro

Empezar a practicar el tiro con arco poniendo la diana a una distancia demasiado grande es una locura, y seguramente lo único que logremos con eso sea frustrarnos por no lograr acertar la mayoría de veces. Debemos de ir poco a poco mejorando nuestro tiro con distancias cada vez más grandes, prestando especial atención a la técnica y a la postura, para asegurarnos de que no cogemos malos hábitos que luego pueden ser muy complicados de eliminar. Se trata de ir poco a poco cogiendo confianza y afianzando la técnica que nos permitirá retrasar nuestra posición con respecto a la de la diana u objetivo, para que una vez estemos preparados, podamos empezar a competir en las distancias que se exigen en la mayoría de campeonatos.

practicar-tiro-con-arco-3

Estas dependerán de la edad, el sexo y demás, pero normalmente varían desde los 18 metros hasta los 90 metros, utilizadas ya en competiciones olímpicas. Es habitual también que el objetivo varíe de tamaño según la distancia a la que nos coloquemos. Por ejemplo, si estamos muy cerca, la diana tendrá tan solo 40 cms de diámetro, un tamaño que irá creciendo hasta casi el metro conforme nos vayamos alejando. Al principio, el objetivo será concentrarse en alcanzar la diana, sin darle mucha importancia a dónde la alcancemos. Sin embargo, conviene ir ya apuntando siempre a la parte central para habituarnos de cara a cuando entremos en competiciones, y no aumentar la distancia hasta que no seamos capaces de dar justo en el centro.

¡Hora de disparar!

Depurar la técnica y ganar en confianza con el entrenamiento nos ayudarán a presentarnos a las competiciones mucho mejor preparados. Como en cualquier otra práctica deportiva, el tiempo que pasemos cogiendo experiencia con el arco y las flechas nos ayudará a mejorar nuestro estilo y disparar mucho mejor. No hay otro truco, no hay otra fórmula, más que la de disparar una y otra vez, una y otra vez, tratando de depurar nuestra técnica al máximo, mejorando en todo lo que podamos, para que en el desarrollo de las pruebas demostremos todo lo que hemos aprendido y estemos a la altura de lo que esperamos conseguir.